Fish Oil 1,000 mg - 60 Cápsulas Blandas - Mason Natural
Métodos de entrega
Es bueno saber
Composición
Tamaño de la porción 1 Cápsula Blanda
Porciones por envase 60
| Cada cápsula blanda contiene | %Valor Diario | |
|---|---|---|
| Calorías | 10 | |
| Grasa total | 1 g | 1%† |
| Colesterol | 5 mg | 2%† |
| Aceite de Pescado | 1,000 mg | ** |
| Proporciona 300 mg de Ácidos Grasos Omega-3 Totales que comprenden: | ||
| EPA (Ácido Eicosapentaenoico) | ||
| DHA (Ácido Docosahexaenoico) | ||
†Los valores porcentuales diarios se basan en una dieta de 2000 calorías.
**Valor diario no establecido.
OTROS INGREDIENTES: Gelatina, glicerina vegetal, agua purificada, tocoferoles mixtos de vitamina E.
Fish Oil 1,000 mg de Mason es un suplemento nutricional en cápsulas blandas elaborado a base de aceite de pescado, una fuente natural de ácidos grasos Omega-3, especialmente EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico). Estos ácidos grasos esenciales desempeñan un papel importante en la salud cardiovascular, cerebral y visual, y su consumo es especialmente útil en personas con baja ingesta de pescado, adultos que buscan cuidar su salud cardiovascular y quienes desean complementar una alimentación equilibrada. Entre sus principales beneficios, este producto podría:
- Contribuir a la salud cardiovascular.
- Favorecer el funcionamiento normal del cerebro y el mantenimiento de la visión.
- Ayudar a mantener niveles saludables de triglicéridos como parte de una alimentación equilibrada.
- Complementar la ingesta diaria de ácidos grasos esenciales Omega-3 para apoyar la salud integral.
- Adultos: tomar 1 cápsula blanda al día, preferiblemente con alimentos, como suplemento nutricional.
- No usar en pacientes con trastornos de coagulación, dislipidemia o alergia al pescado.
- Si está embarazada o en período de lactancia, consulte a su médico antes de consumir este producto.
- No lo utilice si está usando anticoagulantes.
- En caso de sobredosis accidental, suspenda su uso y busque asistencia médica inmediata.
- No debe utilizarse como sustituto de una dieta equilibrada.
- No exceda la dosis diaria recomendada.
- No hay estudios que aseguren su uso en personas con enfermedad renal o hepática grave.
- Puede aumentar el riesgo de sangrado si se consume junto con aspirina o producir una disminución de la presión arterial.
- Puede interactuar con fármacos antihipertensivos, anticoagulantes y antiplaquetarios.
- No utilice este producto si el sello de seguridad parece haber sido manipulado.
- Alérgenos: Contiene aceite de pescado (anchoa, caballa y sardina) y soya.
- Puede contener trazas de trigo, leche, huevo, mariscos crustáceos, frutos secos y maní.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas perlas de Omega-3 necesito al día?
Lo que importa es cuántos mg de EPA+DHA aporta cada perla, no cuántos mg de aceite. Una cápsula estándar de 1000 mg de aceite de pescado entrega unos 180 mg de EPA y 120 de DHA, es decir 300 mg de omega-3 reales. Suma esa cifra, no la del frente del envase.
Para adultos sanos: ¿Cuánto omega-3 tomar?
De 250 a 500 mg diarios de EPA + DHA. Tómalo con la comida más grasa del día: es liposoluble y en ayunas se absorbe bastante menos, además de que con comida se reduce mucho el reflujo y el regusto a pescado.
Con síndrome metabólico y sarcopenia: ¿Cuánto omega-3 tomar?
En estos contextos se manejan dosis de 1000-2000 mg diarios de EPA+DHA, y en sarcopenia hay evidencia de que el omega-3 mejora la respuesta muscular a la proteína y al entrenamiento en adultos mayores. Se usa como complemento del aporte proteico y del ejercicio de fuerza, no en su lugar.
Para niños: ¿Cuánto omega-3 tomar?
Las cantidades son menores y dependen de la edad, típicamente 100-250 mg diarios de EPA+DHA en edad escolar. Usa presentaciones formuladas para niños (masticables o líquidas) y respeta la dosis del envase. Consúltalo con el pediatra antes de empezar.
Con depresión: ¿Cuánto omega-3 tomar?
Los estudios en estado de ánimo usan fórmulas con predominio de EPA sobre DHA, en dosis alrededor de 1000-2000 mg diarios. Es un apoyo complementario con evidencia moderada, nunca un sustituto del tratamiento indicado por un profesional de salud mental.






